Llega a España la droga que provoca ataques de canibalismo
Las fuerzas de seguridad del Estado ya han comenzado a detectar en España la llegada de la nueva droga que ha causado estragos en Estados Unido. Así lo aseguran: “por el momento no se ha hecho ninguna aprehensión, pero tenemos constancia de que se está empezado a mover y ya estamos de detrás de ello”.
Se trata de las conocidas como “sales de baño“, una sustancia que se está extendiendo por el país americano y cuyo consumo se ha relacionado con varios ataques caníbales registrados en los últimos meses.

“Eugene estaba desnudo y gruñía como un animal mientras continuaba devorando el rostro del otro hombre” señaló en su día uno de los policías que estuvo presente en el lugar de los hechos. El canibal de Miami no se detuvo con las advertencias ni con dos disparos, solo dejó de morder a su víctima cuando cayó muerto tras un tercer disparo de los agentes.
Pero el caso de Rudy Eugene no es aislado. En Florida y en otras ciudades del país ya se han registrado varios casos similares. Sólo en el condado de Miami Dade, según publicaron algunos medios locales, se han presentado cuatro incidentes con las mismas características en los últimos seis meses y al menos cinco muertes asociadas al uso de las sales de baño.
Las sales de baño son cristales blanquecinos que se venden en pequeñas botellas o en paquetes de papel de aluminio. También se conocen como Paloma roja, Púrpura, Cloud Nine, Onda lunar, Marfil puro, Ola de marfil, Cielo de Vainilla, Bendición o Relámpago blanco.
Su nombre científico es metilendioxipirovalerona (MDPV) y tiene potentes efectos alucinógenos y estimulantes que actúan como un inhibidor de la recaptación de la noradrenalina y la dopamina.
El uso de esta droga produce agitación, paranoia, dolor en el pecho, conductas suicidas, agresividad, hipertensión y aceleración del ritmo cardíaco. Incluso después de que los efectos estimulantes hayan desparecido, la conducta suicida puede permanecer varios días tras haberse consumido. La forma de uso puede ser muy variada: se esnifa, se inyecta o se mezcla con comida o bebida.
Al ser una droga muy nueva, no existen aún datos suficientes sobre ella. Lo que sí se conoce es su alta toxicidad a corto plazo. Se piensa, además, que tiene un alto potencial adictivo, produciendo un deseo intenso de consumir más. El problema con estas drogas de diseño es que siguen surgiendo nuevas sustancias. Aunque se prohíban, se siguen fabricando en laboratorios clandestinos y se venden ilegalmente, y las personas que las consumen ni saben lo que toman ni los graves efectos que causan.